Por: Eduardo Campos Yataco - lalitocy.No hay palabras para definir a esta inmortal de la gastronomía peruana que a los 75 años conserva la magia en sus dedos para deleitarnos con su sazón como solo ella lo ha sabido hacer desde hace más de medio siglo. Doña Teresa Izquierdo, ícono de la gastronomía peruana, conversó con nosotros sobre Cañete, tierra de sus antecesores.
Teresa Izquierdo Gonzales, la morena de oro de la comida peruana, nació en Lince. Muy pocos conocen que si bien ella es limeña, su familia por parte de su mamá, los Gonzales Garretón, es de San Luis de Cañete.
Su mamá llegó muy joven a Lima, pero siempre “viajaban” hasta el pueblo de San Luis. Recuerda siempre con agrado como esperaban las vacaciones para irse de viaje a Cañete, a visitar a su abuela Celedonia, la conocida “misia Celi”. Y es que Teresa era hija única y gustaba encontrarse con sus primos y salir a jugar por este tranquilo pueblo.
Teresa rememora con nostalgia estos momentos y recuerda cual niña sus experiencias en San Lucho, como cuando jugaba entre los corrales llenos de animales, como cuando a las 5 de la tarde salían a jugar al parque con los demás muchachos, aquellos días donde el plato principal eran los frijoles, y las tardes se endulzaban con ranfañote y sanguito, como cuando en las navidades bebían los “orines del Niño”, y como cuando cada vez que regresaban a Lima, lo hacían con sacos llenos de pallares, frijoles y yuca.
Por eso, Teresa se siente contenta de ver como en la actualidad los jóvenes cañetanos están logrando distinguirse en el campo gastronómico. Son dos años consecutivos los que ella viene participando como Jurado del Festival Gastronómico “Sabores de Cañete”, organizado por el Centro de Formación Profesional CONDORAY.
Asimismo refiere que para mejorar la situación de los afroperuanos, no debemos olvidar nuestras raíces y sentirnos orgullos de nuestras costumbres. Y es que los afroperuanos hemos contribuido en todos los campos, y una muestra de esto es Teresa, nuestra gran morena de oro, una morena con corazón cañetano.
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